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Historia económica del Paraguay · Eligio Ayala, 1879-1930 · Parte 5 de 22

Eligio Ayala fue fiscal y juez antes de ser doctor, dejó la magistratura a los dieciocho meses y a los treinta años presidía la Cámara de Diputados. Poco más de un año después estaba fuera del país. Esta página reconstruye esa década asuncena con las fechas que pueden fecharse y declara, una por una, las que todavía dependen de una sola cronología sin notas.

Observatorio Económico · FCCAE-UC · Octubre de 2026

En síntesis

  • Bachiller en 1899, el 17 de abril de 1900 tuvo su primer empleo público: clasificador de documentos del Archivo Nacional. El 5 de mayo de 1901 no aceptó una beca del gobierno chileno para cursar Ciencias y Humanidades.
  • Fue agente fiscal en lo criminal el 4 de abril de 1905 y juez de primera instancia en lo civil el 13 de junio; recibió el doctorado el 22 de diciembre de 1905, seis meses después de estar juzgando.
  • La tesis doctoral no ha sido localizada: cuatro autores dan cuatro respuestas sobre su título, y uno de ellos dice no haberla hallado en la universidad.
  • El 10 de mayo de 1906 condenó al Fisco a pagar a Alejandro Audibert su obra sobre los derechos del Paraguay en el Chaco. Es su único acto judicial conocido por instrumento primario: el Decreto N° 5103 de 1916.
  • El 13 de diciembre de 1906 los secretarios de los juzgados lo homenajearon por su retiro. Mariano Llano atribuye la salida a un fallo contra las emisiones inconvertibles; la salida coincide también con un cambio de gobierno. Ninguna de las dos explicaciones está probada.
  • Diputado liberal, presidía la Cámara el 12 de abril de 1910 (el 22, según otra fuente), a los treinta años. El golpe de Albino Jara del 17 de enero de 1911 lo encontró del lado del gobierno derrocado.
  • Casi todo el período descansa en la cronología de Raúl Amaral (1989), que no declara sus fuentes; una sola de sus entradas ha podido corroborarse con un instrumento primario, y otra —la llegada a París en abril de 1911— choca con la correspondencia familiar publicada en 2023.

Juez antes que doctor

El relato corriente dice que Eligio Ayala se doctoró en derecho y entonces fue juez. Las fechas dicen lo contrario, y el orden cambia el retrato. Según la cronología de Raúl Amaral, fue agente fiscal en lo criminal el 4 de abril de 1905 —«fiscal del crimen», en la fórmula coloquial de la cronología— y juez de primera instancia en lo civil el 13 de junio del mismo año. Recibió el título el 22 de diciembre, seis meses después de estar juzgando. Antes de todo eso, siendo estudiante, había sido Defensor de Reos Pobres desde el 30 de diciembre de 1902 y Defensor de Pobres y Ausentes desde el 10 de setiembre de 1903. El doctorado no le abrió la carrera judicial: llegó cuando ya la tenía. Fue el remate académico de un oficio que ya ejercía.

La denominación del grado tampoco es unánime. La mayor parte de los repertorios biográficos dice «doctor en Ciencias Jurídicas y Sociales»; los instrumentos oficiales paraguayos y la portada de una tesis de la misma casa dicen «doctor en Derecho y Ciencias Sociales». Teresa Méndez-Faith, en su Breve diccionario de la literatura paraguaya, usa la primera forma junto con la fecha del 22 de diciembre de 1905. La coherencia institucional favorece la segunda, pero es un argumento de coherencia y no un documento. William Belmont Parker, que escribía en inglés, abrevia en la entrada de Ayala «the degree of Doctor of Laws», aunque en otras entradas de su repertorio use la forma larga «Doctor of Laws and Social Sciences»: su abreviatura no desempata. La divergencia se declara y queda abierta.

El dato importa por lo que revela del país. En el Paraguay de 1905, un joven de veinticinco años sin título —la edad se calcula sobre el 4 de diciembre de 1879, el año de nacimiento que adopta esta serie; las otras versiones se discuten en la parte 1— podía defender pobres, acusar en lo criminal y sentenciar en lo civil, y el Estado se lo permitía porque no había juristas suficientes para llenar los cargos. La primera promoción de abogados de la Universidad Nacional había egresado apenas doce años antes, en 1893, según Liliana M. Brezzo. Ayala pertenece, literalmente, a la segunda generación de letrados del Paraguay de posguerra.

El estudiante, 1899-1905

Bachiller en 1899, retiró su diploma el 13 de marzo de 1900. Cinco semanas después, el 17 de abril, tenía su primer empleo público: clasificador de documentos oficiales del Archivo Nacional. El primer oficio del hombre que treinta años más tarde ordenaría las cuentas del Estado fue ordenar sus papeles. Una entrada enciclopédica lo llama «director» del Archivo y fecha el cargo en 1905; son dos divergencias en una, de cargo y de año, y se sigue a Amaral por ser la versión más temprana y la más precisa. El 1 de mayo de 1900, Eusebio Ayala lo propuso para la cátedra de Aritmética del Colegio Nacional —el mismo Eusebio Ayala que veinte años después presidiría el país y que en los años treinta financiaría una guerra con la emisión que Eligio había proscrito—, y ese año fue también profesor de Cálculo Mercantil en el curso de Peritos Mercantiles del Instituto Paraguayo. Carlos R. Centurión fecha su docencia efectiva en el Colegio Nacional desde 1904.

Los años de la Facultad son, en la cronología de Amaral, una acumulación de cargos y de encargos que no se parece a la de un estudiante: teniente segundo del servicio activo de la Guardia Nacional el 5 de marzo de 1901; elogiado por el presidente Aceval en agosto de 1902; secretario del Centro de Estudiantes de Derecho el 30 de abril de 1903; propuesto para fiscal del crimen el 22 de junio de 1903, casi dos años antes de ocupar el cargo. Y hay un dato que ninguna biografía había usado: el 5 de mayo de 1901 no aceptó una de las becas ofrecidas por el gobierno chileno para cursar Ciencias y Humanidades. Diez años antes de irse a Europa por un período que las fuentes miden en ocho, nueve o diez años, Eligio Ayala tuvo una salida al exterior servida y la rechazó. Qué cambió entre una cosa y otra es el problema de la parte 6 de esta serie.

Doctorarse en Asunción hacia 1905

  • La casa. La segunda escuela de derecho anexa al Colegio Nacional fue reautorizada el 20 de junio de 1888 y abrió sus cursos el 15 de julio con 62 matriculados, 35 regulares y 27 libres; su primer decano fue Benjamín Aceval. La Universidad Nacional se creó el 24 de setiembre de 1889, con Ramón Zubizarreta como primer rector, después de un veto presidencial que el Senado levantó. La Facultad de Derecho fue la única que funcionó con regularidad desde 1890, y su primera promoción egresó en 1893.
  • El grado. Se obtenía presentando una tesis. El repertorio de Parker (1921) consigna el grado de más de veinte paraguayos y, en seis casos, el grado, el año y el título de la tesis a la vez: prueba de que la tesis era requisito y de que su título se recordaba.
  • Los maestros. Entre los catedráticos de esos años figuran Cecilio Báez, Manuel Domínguez, Teodosio González, Antolín Irala, Emeterio González, Félix Paiva y Federico Codas. Ayala ocuparía después la cátedra de Filosofía como sucesor de Emeterio González, uno de los introductores del krausismo español en el Colegio Nacional; la fuente no precisa en qué casa fue esa cátedra.
  • La escala. El país producía un puñado de doctores por año. Eusebio Ayala se doctoró en 1900 con una tesis titulada El presupuesto nacional; Víctor Abente Haedo, en 1906; Juan L. Mallorquín, en 1908. No se ha localizado ningún otro doctorado fechado en 1905, de modo que no se sabe quiénes fueron sus compañeros de promoción.

La tesis que nadie ha visto

Aquí aparece el primero de una serie de problemas que atraviesan toda la biografía de Ayala, y conviene presentarlo como problema. Se sabe que presentó una tesis para doctorarse. No se sabe sobre qué escribió. Cuatro autores dan cuatro respuestas distintas, y Mariano Llano, en Eligio Ayala, el milagro paraguayo (1997), es el único que se detuvo a cotejarlas. Llano escribe divulgación apologética, sin aparato, y no cita expedientes; pero su cotejo es el único que existe, y una de las cuatro versiones ha podido verificarse por separado en el original digitalizado del repertorio de Parker.

Cuadro 1. El título de la tesis doctoral de Eligio Ayala, según cuatro autores

Título atribuido Quién lo sostiene Estado
La soberanía popular William Belmont Parker, Paraguayans of To-day, 1921 Verificado en el original digitalizado; es la mención impresa más antigua localizada
Ensayo jurídico sociológico sobre la soberanía popular y su ejercicio en el Paraguay Amadeo Báez Allende Citado por Llano; no verificado en el original
Fuerzas espontáneas y fuerzas racionales de la sociedad Justo Pastor Benítez Citado por Llano; la misma fórmula aparece en una compilación atribuida, en lecturas sucesivas, a dos autores distintos
Ninguno: no halló la tesis en los archivos de la universidad Carlos R. Centurión Citado por Llano

Fuente: Mariano Llano, Eligio Ayala, el milagro paraguayo, 1997, que coteja las cuatro versiones; Parker, verificado de modo independiente. Ningún ejemplar de la tesis ha sido localizado.

Las dos familias de títulos no son variantes de lo mismo: son dos tesis distintas y apuntan a dos hombres distintos. La soberanía popular es derecho público sobre la legitimidad del poder, que era exactamente el problema del Paraguay mientras él estudiaba: entre diciembre de 1904 y julio de 1911 el país tuvo siete presidentes, y sólo dos completaron el período constitucional —Cecilio Báez en 1906 y Emiliano González Navero en 1910—, ninguno por elección propia. Fuerzas espontáneas y fuerzas racionales de la sociedad es filosofía social, y anticipa el vocabulario del Ayala maduro —el de Migraciones, el de El materialismo histórico— con una fidelidad que hace sospechar. Si el título fuera el primero, la tesis enlazaría con la crisis de legitimidad liberal; si fuera el segundo, enlazaría directamente con la regla fiscal de sus años de gobierno. Precisamente por eso no conviene resolverlo por conveniencia narrativa: la divergencia se declara y se deja abierta.

Parker agrega una dificultad propia. Fecha el doctorado en 1908, contra el 22 de diciembre de 1905 en que coinciden Amaral y Méndez-Faith, y sitúa el nacimiento en 1880, como Centurión. Su repertorio se armó con datos suministrados por los propios biografiados o por su entorno, de modo que el error, si lo es, podría venir del círculo de Ayala. La concordancia de Amaral y Méndez-Faith tampoco prueba independencia, porque ambos están transcritos en la misma compilación. Un caso documentado de la misma facultad —la tesis de Carlos Pedretti, de 1923-1924— muestra que el año del examen de grado y el de la impresión de la tesis podían diferir, y la divergencia entre 1905 y 1908 podría ser de esa naturaleza. No se conjetura más: las dos fechas se consignan y no se promedian.

La tesis y el grado

  • El título. Cuatro versiones, ninguna respaldada por un ejemplar: La soberanía popular (Parker, 1921, la más antigua impresa), el Ensayo jurídico sociológico (Báez Allende), Fuerzas espontáneas y fuerzas racionales de la sociedad (Benítez) y ninguna (Centurión, que no la halló en la universidad).
  • La fecha. 22 de diciembre de 1905 según Amaral y Méndez-Faith, que no son independientes entre sí; 1908 según Parker.
  • La denominación. «Ciencias Jurídicas y Sociales» en los repertorios; «Derecho y Ciencias Sociales» en los instrumentos oficiales. No se resuelve.
  • El escritorio de 1930. Ninguno de los títulos atribuidos aparece entre los manuscritos que un juzgado inventarió en su escritorio después de su muerte (véase la parte 6 de esta serie).

Dieciocho meses de magistratura

La carrera judicial de Eligio Ayala duró veinte meses, y la magistratura propiamente dicha, un año y medio exacto: agente fiscal en lo criminal el 4 de abril de 1905, juez de primera instancia en lo civil el 13 de junio, y el 13 de diciembre de 1906 los secretarios de los juzgados de primera instancia le rindieron homenaje con motivo de su retiro de la administración de justicia. Conviene precisar qué es esa fecha: la de un homenaje, no la de un cese documentado. Después de ella no hay indicio de magistratura. Los años 1907 a 1909 son de docencia, educación pública y política, y recién en noviembre de 1909 abrió un estudio de abogado en la calle Libertad 27.

Un homenaje de subalternos a un juez que se va es un gesto con significado. Mariano Llano da una explicación que, si fuera cierta, haría de un expediente judicial el documento más importante de la juventud de Ayala: sostiene que, siendo juez en lo civil, dictó un fallo sobre «el pervertido régimen monetario, las emisiones inconvertibles», imputando al gobierno «imprevisión e ignorancia», y que ese fallo le costó el cargo. Si esa sentencia existe, es el primer texto económico conocido de Eligio Ayala, escrito catorce años antes de llegar al Ministerio de Hacienda —según un cálculo sobre las fechas: del retiro, el 13 de diciembre de 1906, a la asunción como ministro, el 15 de agosto de 1920, van trece años y ocho meses, catorce por años calendarios— y sobre el tema que organizaría su obra de gobierno: la moneda. Pero Llano no cita el expediente, ni el juzgado, ni la fecha.

Lo que sí puede afirmarse es que un juez paraguayo de 1906 no tenía cómo defenderse de un gobierno ofendido. La Constitución de 1870 disponía que los jueces «desempeñarán sus funciones durante cuatro años y podrán ser reelectos»: temporalidad, no inamovilidad. El Presidente nombraba a los miembros del Superior Tribunal con acuerdo del Senado y a los jueces inferiores con acuerdo de ese tribunal, y en receso del Congreso podía hacer nombramientos provisorios. La Ley Orgánica de los Tribunales de 1883, sancionada bajo la presidencia del general Bernardino Caballero, había situado al Ministerio Público dentro del Poder Judicial y atribuido el nombramiento de los agentes fiscales al Poder Ejecutivo con acuerdo del tribunal.

Ayala fue nombrado agente fiscal el 4 de abril de 1905, bajo el gobierno provisional de Juan Bautista Gaona —la fecha la da Amaral y no hay instrumento—, y setenta días exactos después —cuenta hecha sobre las dos fechas de Amaral— el mismo Ejecutivo lo pasó a juez. Los decretos no están localizados: la forma del acto se infiere de la norma, no consta del expediente. Quien lo había puesto podía sacarlo, y el diseño institucional no ponía nada en el medio. La anécdota de Llano y la arquitectura constitucional se sostienen mutuamente. Pero hay una explicación alternativa, más económica y también fechada, que es obligatorio declarar: su salida coincide con un cambio de gobierno. El 13 de diciembre de 1906 cae dieciocho días después de que asumiera la presidencia Benigno Ferreira. Ninguna de las dos explicaciones está probada.

El fallo sobre las emisiones inconvertibles

  • La afirmación de que un fallo contra «las emisiones inconvertibles» le costó el cargo tiene una sola fuente, Mariano Llano (1997), que no da expediente, juzgado ni fecha.
  • La explicación alternativa —el cambio de gobierno de noviembre de 1906— está fechada, pero tampoco está probada como causa.
  • Las fechas de sus cargos judiciales son de Amaral; no se han localizado los decretos de nombramiento como agente fiscal y como juez, ni el de cese.
  • Si la sentencia existe, sería el primer texto económico de Eligio Ayala, y es la primera búsqueda que este período reclama.

El pleito de Audibert contra el Fisco

Hay, en cambio, un acto de esa magistratura que consta en instrumento primario, aunque se llega a él por una puerta lateral. El Registro Oficial de 1916 trae un decreto de pago del Ministerio de Hacienda, el N° 5103 del 20 de junio de 1916, firmado por Eduardo Schaerer y Pastor Ibáñez, cuyo preámbulo transcribe la resolución de un juez de 1906. El epígrafe del decreto imprime «1910» en lugar de 1916, errata que el tomo y la secuencia de las copias corrigen.

la sentencia del Juez de Primera Instancia en lo Civil doctor Eligio Ayala recaída en fecha 10 de Mayo de 1906, condenando al Fisco al pago del precio de la obra

— Registro Oficial de la República del Paraguay, 1916, preámbulo del Decreto N° 5103, 20 de junio de 1916

La obra era la Exposición de los Derechos del Paraguay sobre el territorio del Chaco, de Alejandro Audibert, y el pleito era por sus honorarios. Ayala condenó al Estado a pagar, remitió la fijación del precio a árbitros nombrados por las partes, absolvió al Fisco de los intereses y lo condenó en costas. El árbitro tasador, doctor Roberto A. Velázquez, fijó el trabajo en 570.000 pesos de curso legal el 27 de febrero de 1907. La Superior Cámara de Apelación confirmó la sentencia el 28 de junio de 1910 y sólo revocó la condena en costas y la estimación en oro, que mandó hacer en moneda de curso legal. El 20 de junio de 1916, diez años y un mes después de la sentencia, el Ejecutivo ordenó librar el pago, mitad en efectivo y mitad en Consolidados del 6 % de 1915. Que Audibert cobrara efectivamente no consta: el decreto es la orden, no el recibo.

Precio de la obra de Audibert

570.000 $c/l

Tasación del árbitro Roberto A. Velázquez, 27 de febrero de 1907, en ejecución de la sentencia de Ayala del 10 de mayo de 1906. El pago se ordenó diez años después, por el Decreto N° 5103 del 20 de junio de 1916, mitad en efectivo y mitad en Consolidados del 6 % de 1915.

Tres cosas salen de ahí, y las tres importan. La primera: la cronología de Amaral queda corroborada por documento en el punto que más se le podía discutir, que Ayala era juez de primera instancia en lo civil y que lo era todavía en mayo de 1906, siete meses antes del homenaje de despedida. La segunda: su primer acto documentado como magistrado es un fallo contra el Fisco, dictado a los veintiséis años, edad calculada sobre 1879 como año de nacimiento (veintisiete, si se tomara 1878). La tercera: el objeto del pleito era el Chaco.

La sentencia misma, que el Registro resume y no reproduce, y el fallo de la Cámara de 1910 se conocen sólo por esa transcripción; los originales no están localizados. El expediente completo estaría en el archivo del Poder Judicial del Paraguay bajo la carátula «Audibert, Alejandro c/ Fisco s/ cobro de honorarios», y esa misma búsqueda podría dar la nómina de jueces de primera instancia en lo civil de Asunción de 1905-1907 y, con ella, el período exacto de su cargo.

La hoja de servicios de Eligio Ayala antes de Europa

  • 17 de abril de 1900: clasificador de documentos oficiales del Archivo Nacional.
  • 1900: propuesto por Eusebio Ayala para la cátedra de Aritmética del Colegio Nacional; profesor de Cálculo Mercantil en el Instituto Paraguayo. Centurión fecha su docencia efectiva en el Colegio Nacional desde 1904.
  • 5 de marzo de 1901: teniente 2° del servicio activo de la Guardia Nacional.
  • 5 de mayo de 1901: no acepta una beca del gobierno chileno para cursar Ciencias y Humanidades.
  • 30 de diciembre de 1902: Defensor de Reos Pobres. 10 de setiembre de 1903: Defensor de Pobres y Ausentes.
  • 30 de abril de 1903: secretario del Centro de Estudiantes de Derecho.
  • 4 de abril de 1905: fiscal del crimen. 13 de junio de 1905: juez de primera instancia en lo civil.
  • 22 de diciembre de 1905: recibe el doctorado (denominación divergente; Parker lo fecha en 1908).
  • 30 de abril de 1906: funda, con otros, la Liga de la Juventud Independiente. 13 de diciembre de 1906: retiro de la administración de justicia, con homenaje de los secretarios de los juzgados.
  • 4 de julio de 1907: integra, como profesor, la mesa examinadora de aspirantes a becas para carreras científicas.
  • 2 de julio de 1908: golpe de Albino Jara. No figura entre los firmantes del manifiesto favorable, que la fuente fecha el día 4.
  • 15 de julio de 1908: miembro del Consejo Nacional de Educación. 13 de octubre de 1908: renuncia a ese cargo y es proclamado candidato a diputado por el Partido Liberal.
  • Noviembre de 1909: abre estudio de abogado en la calle Libertad 27.
  • 12 de abril de 1910, o el 22 según la fuente: presidente de la Cámara de Diputados, a los treinta años. 21 de julio de 1910: presenta un proyecto sobre el sistema carcelario. En agosto integra la comisión de homenaje a Juan Bautista Alberdi.
  • 17 de enero de 1911: golpe de Estado contra el presidente Gondra. Sale a la campaña a reclutar efectivos en defensa del gobierno. Viaja a Buenos Aires con destino a Europa.

Fuente: cronología de Raúl Amaral (1989). De todas estas entradas, una sola ha podido cotejarse con instrumento primario: el cargo de juez de primera instancia en lo civil, corroborado por el Decreto N° 5103 de 1916.

El diputado que presidió la Cámara a los treinta

Entre el retiro de la judicatura y el embarque hacia Europa hay cinco años que el relato apologético suele borrar y que son decisivos. Proclamado candidato a diputado por el Partido Liberal el 13 de octubre de 1908 —el mismo día en que renunció al Consejo Nacional de Educación—, fue electo, y el 12 de abril de 1910 presidía la Cámara de Diputados del Paraguay. Tenía treinta años. Cuatro fuentes registran la diputación: Amaral, Parker («in 1909 he was elected Deputy»), Llano y Alfredo Viola. Divergen en el año de la elección, 1908 o 1909, y en el día en que asumió la presidencia de la Cámara, el 12 o el 22 de abril de 1910. Ninguna dice por qué departamento fue electo.

De su labor parlamentaria queda un rastro que enlaza las dos etapas de su vida pública: el 21 de julio de 1910 presentó un proyecto sobre el sistema carcelario. El ex juez legislaba sobre las cárceles que había llenado. Es el único proyecto suyo que la cronología registra, y está en los diarios de sesiones de la Cámara, que todavía no se han revisado con ese fin. En agosto de ese mismo año integró la comisión de homenaje a Juan Bautista Alberdi. Su práctica de abogado, en cambio, fue breve. La nota biográfica que circula en el Portal Guaraní lo resume así:

Apenas si llega a ejercer, en 1909, su profesión de abogado. Su sed de aprender se prolongará en Europa.

— Nota biográfica de Eligio Ayala, Portal Guaraní

Y aquí está el hecho que hay que retener, porque sin él no se entienden los años siguientes: en abril de 1910 Eligio Ayala había llegado a la cima del Poder Legislativo paraguayo, y poco más de un año después estaba en Europa. No era un joven que se iba a formarse antes de empezar. Era un hombre que ya había llegado y que se apartó. Conservó, eso sí, la banca: según la cronología, declinó la reelección como diputado recién el 30 de junio de 1912, cuando ya vivía en Londres.

La cronología de Amaral —fuente única, sin una sola nota al pie— hace llegar a Ayala a París en abril de 1911. Esa afirmación ya no puede sostenerse como hecho, y la divergencia se declara con su sostenedor y no se promedia.

Eligio Ayala íntimo, el volumen publicado en 2023 por la familia que custodia su archivo (FONDEC, edición de Carlos Pastore Olmedo), documenta otra cosa: el 29 de marzo de 1911 estaba en Corrientes, en el Hotel de «Roma», escribiendo de su puño y letra que «probablemente me instalaré para vivir» en Buenos Aires —la carta se reproduce en facsímil a página completa—, y la primera pieza europea que ese archivo conserva es una postal despachada en París el 18 de junio de 1911. Entre las dos versiones median dos meses y medio. La segunda es la única que se apoya en un documento fechado; la primera es la única que da una fecha de llegada. Las dos se consignan; la parte 6 de esta serie reconstruye el itinerario europeo entero.

El país que se le venía abajo

Conviene medir contra qué se apartó. Entre diciembre de 1904 y julio de 1911 el Paraguay tuvo siete presidentes, y sólo dos de ellos completaron un período constitucional, ninguno por elección propia.

Cuadro 2. La sucesión presidencial, diciembre de 1904 a julio de 1911

Presidente Cómo llegó Cómo terminó
Juan Antonio Escurra — Renuncia en diciembre de 1904, junto con el vicepresidente Manuel Domínguez
Juan Bautista Gaona Designado presidente provisional por el Congreso el 19 de diciembre de 1904 Removido el 9 de diciembre de 1905 (el 8, según Herken Krauer)
Cecilio Báez Reemplaza a Gaona en diciembre de 1905 Completa el período hasta el 25 de noviembre de 1906
Benigno Ferreira Lo sucede a Báez en noviembre de 1906 Renuncia el 4 de julio de 1908, tras el golpe de Albino Jara del día 2
Emiliano González Navero Sucede a Ferreira en julio de 1908 Completa el período hasta el 25 de noviembre de 1910
Manuel Gondra Electo Obligado a renunciar el 17 de enero de 1911 (el 11, según Herken Krauer), menos de dos meses después
Albino Jara Golpe del 17 de enero de 1911 5 de julio de 1911

Fuente: Luis Lezcano Claude, «Historia constitucional del Paraguay (1870-2012)», 2012; Portal Guaraní, «Presidencia del coronel Albino Jara (17 de enero al 5 de julio de 1911)». El recuento de siete presidentes, y de los dos que completaron un período, es un cálculo sobre la cronología de Lezcano Claude. Las fechas en que Herken Krauer difiere se consignan y no se promedian.

El 17 de enero de 1911, el ministro de Guerra, coronel Albino Jara, obligó a renunciar al presidente Manuel Gondra, que se asiló en la Legación argentina y partió al exilio. En la represión que siguió, Adolfo Riquelme, jefe de la oposición radical, fue capturado, encerrado en la torre de una iglesia y fusilado. Ricardo Caballero Aquino, en Manuel Gondra: los mejores al poder (2011), señala que Jara contó con el apoyo de Cecilio Báez y de Manuel Domínguez, dos catedráticos de la Facultad donde Ayala se había formado.

Los gobiernos que lo nombraron y el que lo encontró en el cargo cambiaron en ese torbellino. Lo hizo agente fiscal y juez el gobierno provisional de Gaona, en 1905; su retiro de la administración de justicia, el 13 de diciembre de 1906, ocurrió dieciocho días después de que asumiera Benigno Ferreira. Y el golpe de enero de 1911 lo tuvo del lado perdedor: la cronología registra que salió a la campaña a reclutar efectivos en defensa del gobierno derrocado. Es la última acción política suya en el Paraguay antes de los años europeos. Del golpe de Jara de julio de 1908, en cambio, consta sólo una ausencia: su nombre no figura entre los firmantes del manifiesto favorable.

Lo que todavía no puede decirse

Conviene dejar por escrito el estado de la documentación, porque casi todo lo anterior se apoya en una sola fuente. La cronología de Raúl Amaral, publicada en 1989 como aparato de la edición de El materialismo histórico y transcrita en el Portal Guaraní, es la columna vertebral de este período y no declara de dónde saca sus datos. Es una cronología erudita, minuciosa, con día y mes, publicada en una edición seria; su precisión sugiere que trabajó sobre documentos. Pero mientras esos documentos no se identifiquen, cada entrada es una afirmación de Amaral. De todas ellas, sólo el cargo de juez civil ha podido cotejarse con un instrumento primario, y fue por vía indirecta: el preámbulo de un decreto de pago de 1916. El resto no, porque el Registro Oficial de esos años no ha podido consultarse.

Cuestiones abiertas de 1900-1911

  • La tesis. Ni el ejemplar ni el título están establecidos: cuatro versiones y un autor que dice no haberla encontrado en los archivos de la universidad.
  • La sentencia de 1906 sobre las emisiones inconvertibles, que según Llano le costó el cargo. Sin expediente, sin juzgado, sin fecha. Sería el primer texto económico de Eligio Ayala.
  • El Registro Oficial de 1905-1911, que contendría los decretos de su nombramiento como agente fiscal y como juez, y el de su cese. De esos años sólo se ha localizado en línea el tomo de 1910, y su visor no fue accesible. El tomo de 1916 trajo, por vía indirecta, un acto judicial suyo de 1906: los tomos posteriores pueden seguir devolviendo actos anteriores en los preámbulos de sus decretos, y conviene barrerlos con ese criterio.
  • El expediente «Audibert, Alejandro c/ Fisco s/ cobro de honorarios», en el archivo del Poder Judicial: contiene la sentencia del 10 de mayo de 1906, que el decreto de 1916 resume y no reproduce.
  • Los diarios de sesiones de la Cámara de Diputados, 1909-1912: su proyecto carcelario, sus intervenciones, su presidencia y su renuncia a la reelección del 30 de junio de 1912.
  • El departamento por el que fue electo diputado, que ninguna fuente consigna.
  • Sus escritos de juventud. Centurión cita cuatro artículos suyos —«El águila de la Guardia Cárcel», «Los sauces de Babilonia», «El esfuerzo común» y «Ara y canta»— y lamenta que no estén reunidos en volumen, pero no dice en qué diario ni en qué fecha se publicaron. Ninguno está en línea.

La bisagra: el país visto desde Berna

Falta una pieza que estos años no pueden documentar por sí mismos y que conviene dejar anotada, porque es la bisagra entre la judicatura y la partida. En un ensayo escrito en Berna en 1915, el ex juez y ex presidente de la Cámara describió así el país que había dejado:

El Poder Ejecutivo es el poder efectivo del Estado en el Paraguay, como el Ministerio en Inglaterra. El mueve toda la máquina de la administración, distribuye los puestos públicos, reparte sueldos, es la energía dinámica en la mecánica administrativa. Todos los demás poderes constitucionales, el Parlamento, el Poder Judicial, son rodajes secundarios.

— Eligio Ayala, ensayo escrito en Berna, 1915, citado por Alfredo M. Seiferheld

Es el juicio de un hombre que había sido las dos cosas: juez y presidente de la Cámara, es decir, pieza de los dos «rodajes secundarios». La cita llega por Alfredo M. Seiferheld, Economía y Petróleo durante la Guerra del Chaco (1983), que la presenta «con alguna dosis de exageración»; la calificación es de Seiferheld, no de Ayala. Ningún eslabón de la cadena da página, y el ensayo no se titula ni se ha localizado. Se usa, por eso, como lo que es: una frase de 1915 sobre el Paraguay de 1905-1911, transmitida de segunda mano.

Y una advertencia de lectura que vale para toda la biografía. Carlos R. Centurión, que lo trató, dejó escrita en su Historia de las letras paraguayas (1951) una observación sobre su método intelectual que explica por qué es tan difícil reconstruir su formación:

Este tremendo devorador de libros y revistas no anotaba ni citaba; prefería que la cultura, el pensamiento, la idea, se sedimentara en su mente.

— Carlos R. Centurión, Historia de las letras paraguayas, t. III, 1951

Es memoria de contemporáneo, no documento, pero describe con exactitud el problema que atraviesa esta parte de la serie y la siguiente. El hombre que no citaba sus fuentes dejó a sus biógrafos sin las suyas.

Fuentes de esta página

  • Raúl Amaral, «Cronología de vida y obra de Eligio Ayala», en Eligio Ayala, El materialismo histórico, Asunción, 1989; transcrita en el Portal Guaraní.
  • Raúl Amaral, El novecentismo paraguayo. Hombres e ideas de una generación fundamental del Paraguay, 2006.
  • William Belmont Parker, Paraguayans of To-day, 1921, p. 303.
  • Mariano Llano, Eligio Ayala, el milagro paraguayo, Asunción, Ricor Gráfic, 1997.
  • Teresa Méndez-Faith, Breve diccionario de la literatura paraguaya, 2.ª ed.
  • Carlos R. Centurión, Historia de las letras paraguayas, t. III, Buenos Aires, Editorial Ayacucho, 1951.
  • Liliana M. Brezzo, «Un nuevo grupo social: los novecentistas», en El Paraguay a comienzos del siglo XX (1900-1930), La Gran Historia del Paraguay, núm. 9, Asunción, El Lector, 2010.
  • Alfredo Viola, «Eligio Ayala, presidente constitucional 1924-1928».
  • Constitución Nacional de la República del Paraguay, 25 de noviembre de 1870, arts. 110 a 121.
  • Luis Lezcano Claude, «Historia constitucional del Paraguay (1870-2012)», Revista Jurídica Universidad Americana, vol. 3, 2012.
  • Marta Violeta Garcete C., «Evolución institucional del Ministerio Público», Revista Jurídica del Ministerio Público, núm. 2, 2012.
  • Registro Oficial de la República del Paraguay, 1916, Decreto N° 5103 del 20 de junio de 1916.
  • Ricardo Caballero Aquino, Manuel Gondra: los mejores al poder, 2011.
  • Juan Carlos Herken Krauer, cronología de los relevos presidenciales.
  • Portal Guaraní, «Presidencia del coronel Albino Jara (17 de enero al 5 de julio de 1911)» y nota biográfica de Eligio Ayala.
  • Carlos Pastore Olmedo (ed.), Eligio Ayala íntimo, con la participación de Milda Rivarola y Liliana M. Brezzo, Asunción, FONDEC, 2023.
  • Alfredo M. Seiferheld, Economía y Petróleo durante la Guerra del Chaco, 1983.

© Observatorio Económico · Facultad de Ciencias Contables, Administrativas y Económicas · Universidad Católica «Nuestra Señora de la Asunción».

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