Energía · Itaipú y Anexo C · Columna
Observatorio Económico · FCCAE-UC · Serie de energía, 1 de 7 · Octubre de 2026
La revisión del Anexo C, la parte del Tratado de Itaipú que fija cómo se reparte el valor económico de la central, suele resumirse en un número: el costo unitario del servicio de electricidad, el CUSE, la tarifa que se paga por cada kilovatio de potencia contratada. Desde 2024 es de US$ 19,28 por kilovatio-mes y, según el Entendimiento que firmaron los dos países ese año, desde 2027 debe reflejar «únicamente el costo estricto de operación». Pero el 31 de diciembre no vence solo esa tarifa. Ese día termina también el Acuerdo Operativo de 2007, la regla que permite a la ANDE retirar de Itaipú más energía de la que corresponde a la potencia que contrata. Para la factura de la ANDE, ese segundo vencimiento pesa tanto como el primero.
Más energía que potencia
La ANDE no le compra megavatios-hora a Itaipú: contrata potencia y la paga por kilovatio, la use o no. En 2026 contrató 2.865 MW, por los que paga US$ 663,3 millones, 575,3 netos de la parte que Itaipú le devuelve, el llamado pasamanos. Pero retira en promedio unos 3.301 MW, el 115 % de lo contratado, y en enero su demanda máxima llegó a 5.752 MW. Lo que hace posible esa diferencia es el Acuerdo Operativo.
Desde el 1 de enero de 2027, el Paraguay debe contratar potencia «acorde a todas sus necesidades». El Entendimiento no precisa qué significa. Una lectura posible, la más favorable al Brasil, es que la potencia contratada cubra la punta, esa demanda máxima. En ese caso, descontados Yacyretá y Acaray y con una reserva de 5 %, la ANDE necesitaría unos 5.630 MW en 2027: el doble que hoy. Si contratara solo la potencia que corresponde a la energía que retira, unos 4.780 MW. Si se prorrogara el régimen de 2026, bastarían unos 3.130 MW.
Cuánto cuesta cada lectura
Con la potencia que cubre la punta, la factura de potencia de la ANDE pasaría de US$ 663,3 millones en 2026 a unos 1.302 millones con el CUSE vigente, 1.013 con uno de 15, 810 con uno de 12 y 675 con uno de 10. Contratando solo por energía, con el CUSE vigente, serían unos 1.105 millones. Con una prórroga del régimen de 2026, unos 725 millones brutos y 629 netos del pasamanos.
Dos conclusiones se siguen. La primera: con la potencia que cubre la punta, solo un CUSE cercano a 10 mantiene la factura en el nivel de 2026, porque cada dólar de CUSE pasa a costarle a la ANDE unos US$ 67,5 millones al año, el doble que hoy. La segunda: la regla de contratación vale tanto como la tarifa. Facturar el CUSE por la energía retirada, y no por la potencia de punta, vale unos US$ 194 millones en 2027 con el CUSE vigente, en la mediana de las simulaciones. Prorrogar un régimen como el Acuerdo Operativo, que el Entendimiento no prevé, valdría más, pero su costo lo pagaría el lado brasileño. Son maneras distintas de resolver el mismo desajuste entre la punta y la energía, y no se suman: conviene asegurar al menos una, sin presentarlas como acumulables.
Gráfico. Factura anual de potencia de la ANDE en Itaipú en 2026 y en 2027, según el CUSE y la regla de contratación (millones de US$)

El presupuesto no lo dice
El proyecto de Presupuesto 2027 prevé para la ANDE ₲ 6,17 billones en compras de energía: entre US$ 820 y 920 millones, según el tipo de cambio que se use, porque el proyecto no dice cuál supone. Descontados Yacyretá y los cargos de Itaipú distintos del CUSE, quedan entre US$ 612 y 818 millones para la potencia. Ese monto paga la potencia que cubre la punta solo si el CUSE no supera un valor de entre US$ 9,1 y 12,1, según el caso. Con 19,28, alcanza únicamente para una prórroga del régimen de 2026: sin contar el pasamanos, solo con el tipo de cambio que el Ministerio de Economía y Finanzas proyectó para 2026 y sin otros cargos. O el presupuesto supone uno de esos dos desenlaces, o subestima la compra.
Quién paga la diferencia
Frente a lo que la ANDE paga en 2026, el cambio de régimen con el CUSE vigente equivale a unos US$ 24,6 por megavatio-hora facturado: la mitad de la tarifa media de 2024, que fue de US$ 49,19. Si la binacional devolviera a la ANDE, como hace hoy el pasamanos, lo que recaude por encima del costo de 2024-2026, serían 18,3; con un CUSE de 12, 6,6. Con la potencia que cubre la punta y sin devolución, cada mes de 2027 en que se facture un CUSE de 19,28 en lugar de uno de 12 le costaría a la ANDE unos US$ 41 millones.
Para el país, las dos partes de ese aumento no pesan igual. La que proviene de un CUSE por encima del costo estricto vuelve en buena parte: financia gastos de la margen paraguaya de la binacional, aunque cambia quién los paga y quién decide en qué se gastan. La que proviene del fin del Acuerdo Operativo, en cambio, no vuelve: lo que la ANDE pague de más por potencia, el lado brasileño lo pagará de menos. Y alguien tiene que absorber la diferencia desde el 1 de enero: los usuarios, con un ajuste tarifario; el Tesoro, con un aporte; o la propia ANDE, con deuda. Como la ANDE anunció que no fijará nuevas tarifas antes del nuevo Anexo C, esa decisión no puede esperar al acuerdo.
Lo que se puede hacer sin el Brasil
El acuerdo sobre el Anexo C se espera para noviembre, pasadas las elecciones brasileñas. Entretanto, hay una palanca que no depende de la mesa de negociación: la punta. Mientras la potencia necesaria la determine la demanda máxima, cada 100 MW que salen de la punta ahorran unos US$ 23 millones al año con el CUSE vigente. Si las cargas electrointensivas se interrumpieran en las horas de punta, el ahorro de 2027 llegaría hasta US$ 171 millones, o unos 88 si hoy solo la mitad de esa carga coincide con la punta, antes de lo que haya que reconocerles por interrumpirse. Y solo sería firme si la interrupción alcanzara también a los años secos, cuando lo que escasea es la energía.
Lo que vence el 31 de diciembre es también la regla que, desde 2007, le permitió a la ANDE retirar más energía de la que corresponde a la potencia que contrata. Presupuestar la compra de 2027 con escenarios explícitos de potencia, CUSE y tipo de cambio, y decidir quién absorbe la diferencia, son tareas de este trimestre, no del próximo Anexo C.
Observatorio Económico FCCAE-UC, Universidad Católica «Nuestra Señora de la Asunción». Cifras de las segundas ediciones de «El trilema eléctrico del Paraguay» y «Renta energética e industrialización. El después del Anexo C de Itaipú» (octubre de 2026), revisadas en tres rondas de auditoría adversarial interna. Las proyecciones son medianas de un modelo de 20.000 trayectorias y dependen de supuestos que los estudios detallan; no son pronósticos.
Estudios completos, «El trilema eléctrico del Paraguay» y «Renta energética e industrialización. El después del Anexo C de Itaipú», 2.ª edición (Word y PDF), en Estudios Especiales. Base de datos y paquete de replicación en Data.