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Coyuntura a agosto de 2026 · análisis profundo

Tercera parte · Dos capítulos especiales · Capítulo especial I

Capítulo 08

El endeudamiento de los hogares y de las empresas

¿Están sobreendeudados los hogares paraguayos? Lo que dicen el crédito, la morosidad, la encuesta de hogares y la confianza.

Lectura de unos 8 minutos · 3 gráficos · 4 cuadros


En tres ideas

  1. La deuda de los hogares ronda 36% de su ingreso anual y la carga financiera promedio, 19% a 24% en el supuesto central (13% a 17% si se corrige la subcaptación del ingreso).
  2. La morosidad de las tarjetas subió un punto en un año; en las líneas de 5 a 10 millones de guaraníes pasó de 4,6% a 6,3%.
  3. La confianza del consumidor cayó a 39,7 puntos en agosto y solo uno de cada nueve hogares dice poder ahorrar.

En los últimos meses se instaló en el debate público la idea de que los hogares paraguayos están sobreendeudados. Este capítulo examina esa afirmación con los datos disponibles: el crédito bancario por destino que publica el BCP en sus informes mensuales de Indicadores Financieros, los dos últimos Informes de Estabilidad Financiera (IEF), la cartera de las cooperativas del Anexo Estadístico, el ingreso de los hogares de la Encuesta Permanente de Hogares Continua (EPHC), el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) y la Encuesta de Situación General del Crédito del BCP. De los IEF se toma solo lo referido al endeudamiento de los hogares y de las empresas.

Conviene precisar el concepto. Un hogar está sobreendeudado cuando el servicio de sus deudas —⁠intereses y amortizaciones⁠— absorbe una parte de su ingreso que le impide cubrir sus gastos básicos, o cuando necesita endeudarse de nuevo para pagar las deudas que ya tiene. Es un fenómeno de distribución: puede afectar a una parte de los deudores aunque los promedios sean holgados. Paraguay no publica la distribución de la carga financiera de los deudores, de modo que el diagnóstico debe hacerse con indicadores agregados y con señales indirectas.

8.1Tendencia: el crédito al consumo crece al doble del ritmo del ingreso

El crédito bancario al consumo en guaraníes, que incluye las tarjetas de crédito, llegó a 35.746 miles de millones de guaraníes en julio de 2026, 22,9% más que un año antes; el crédito a la vivienda, a 10.068 miles de millones (+28,2%). El consumo pasó de representar 29,4% de la cartera bancaria en guaraníes en julio de 2025 a 32,3% en julio de 2026 (Cuadro 8.1 y Gráfico 8.1). En los doce meses a marzo de 2026, según el IEF de mayo, el crédito total a los hogares creció 24,7%, y 78,6% de esa cartera es de consumo.

La comparación relevante es con el ingreso. Según los microdatos de la EPHC, el ingreso corriente total de los hogares creció 10,4% nominal en 2025 (10,5% en 2024). El crédito al consumo, que crecía 23,4% en julio de 2025 y 22,9% en julio de 2026, avanza a 2,2 veces el ritmo del ingreso; los períodos no coinciden exactamente, porque la encuesta de 2026 aún no está disponible, pero la brecha es persistente. Esa brecha no puede mantenerse indefinidamente sin que aumente la carga financiera. El FMI la vincula con la inclusión financiera: las personas con cuentas llegaron a 4,1 millones en septiembre de 2025 y los clientes con préstamos se duplicaron entre 2016 y 2025, hasta 2,2 millones, en parte por el sistema de pagos instantáneos y los pagos con código QR; la expansión se concentra en las tarjetas de crédito (véase también Appendino et al., 2026).

Cuadro 8.1Crédito bancario a los hogares en guaraníes: saldos, tasas y morosidad de tarjetas
Mes Consumo (miles de millones de G) Consumo: var. interanual (%) Vivienda (miles de millones de G) Vivienda: var. interanual (%) Consumo / cartera en G (%) Tasa de consumo (%) Tasa de tarjetas (%) Mora de tarjetas (%)
jul‑25 29.084 23,4 7.854 17,0 29,4 22,09 16,45 4,6
dic‑25 32.259 26,2 8.748 22,7 30,9 18,63 19,00 s/d
ene‑26 32.779 26,0 8.869 23,7 31,2 22,62 18,40 4,7
abr‑26 34.097 24,2 9.501 26,9 31,5 22,77 19,14 5,2
jun‑26 35.327 25,6 9.884 28,6 32,3 22,91 18,66 5,3
jul‑26 35.746 22,9 10.068 28,2 32,3 21,93 19,07 5,6

Nota: sistema bancario, moneda nacional; meses con informe disponible. El informe de diciembre de 2025 no publica la morosidad de tarjetas; su tasa de consumo (18,63%) es la que figura en ese informe y se aparta del resto de la serie. La participación del consumo en julio de 2026 se calcula con la cartera total en guaraníes derivada del mismo informe. Fuente: BCP (2025a, 2026e); cálculos del Observatorio Económico FCCAE-UC.

Gráfico 8.1Crédito bancario al consumo y a la vivienda en guaraníes: saldos y variación interanual, julio de 2025 a julio de 2026

Nota: saldos en billones de guaraníes (millones de millones, es decir, miles de miles de millones). Sobre cada barra, la variación interanual del saldo. Meses con informe disponible. Fuente: BCP (2025a, 2026e); cálculos del Observatorio Económico FCCAE-UC.

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8.2Cuánto deben los hogares y cuánto pagan

Una aproximación a la deuda de los hogares suma el crédito bancario al consumo y a la vivienda (45.814 miles de millones de guaraníes en julio) y la cartera de las cooperativas de tipo A (21.601 miles de millones en mayo de 2026, +7,6% interanual). El total, unos 67.415 miles de millones, equivale a 16,8% del PIB proyectado para 2026 y a 36% del ingreso anual de los hogares estimado con la EPHC para 2026, bajo el supuesto de que crece como el PIB nominal proyectado (7,9%); con el ingreso de 2025, la relación es de 39% (Cuadro 8.2). La cifra omite las financieras, las casas de crédito, el crédito de las casas comerciales y el préstamo informal, y a la vez incluye créditos de cooperativas a actividades productivas de sus socios; por el lado del ingreso, la encuesta suele captar menos ingreso que las cuentas nacionales. Es un orden de magnitud, no una medición exacta.

La carga financiera —⁠la relación entre el servicio de la deuda y el ingreso (Drehmann y Juselius, 2012)⁠— es más difícil de estimar, porque depende de los plazos. Se calculó con las tasas vigentes (21,93% en consumo bancario, 20% en cooperativas y 9,6% a 20 años en vivienda) y plazos de 48, 36 y 24 meses para el consumo. El supuesto más realista es que esos plazos son originales y que la cartera tiene préstamos de todas las antigüedades, con más peso de los recientes porque crece rápido; así, la carga promedio es de 18,9% con 48 meses y 23,8% con 36 meses (33,4% con 24 meses). Los extremos van de 12,1%, si los plazos fueran residuales y de 48 meses, a 35,1%, con plazos originales de 24 meses en una cartera sin crecimiento. En sentido contrario, la encuesta capta un ingreso equivalente a 46,5% del PIB, bastante menos que el consumo privado de las cuentas nacionales (alrededor de 66% del PIB en 2025), lo que sobrestima la carga: con un ingreso de esa magnitud, el caso central quedaría cerca de 13% a 17%. Todas son medias sobre todos los hogares, incluidos los que no deben nada, y no pueden compararse con los umbrales de 30% a 40% que se usan para cada deudor: entre quienes sí deben —⁠2,2 millones de personas, según el FMI⁠—⁠, la carga es necesariamente mayor.

Cuadro 8.2Deuda de los hogares: estimación agregada y carga financiera
Indicador Valor
Crédito bancario al consumo y a la vivienda, julio de 2026 (miles de millones de G) 45.814
Crédito de cooperativas tipo A, mayo de 2026 (miles de millones de G) 21.601
Deuda aproximada de los hogares (miles de millones de G) 67.415
Ingreso anual de los hogares, EPHC 2025 (miles de millones de G) 172.718
Crecimiento nominal del ingreso de los hogares en 2025 (%) 10,4
Ingreso de 2026 supuesto, con el crecimiento del PIB nominal (miles de millones de G) 186.423
Deuda / ingreso anual de los hogares de 2026 (%) 36,2
Deuda / ingreso anual de los hogares de 2025 (%) 39,0
Deuda / PIB proyectado de 2026 (%) 16,8
Crecimiento del crédito al consumo / crecimiento del ingreso (veces) 2,2
Ingreso anual de los hogares según la EPHC / PIB de 2025 (%) 46,5
Servicio de la deuda / ingreso, plazos originales de 48, 36 y 24 meses en cartera en crecimiento (supuesto central, %) 18,9; 23,8; 33,4
Servicio de la deuda / ingreso, plazos residuales de 48, 36 y 24 meses (%) 12,1; 14,6; 19,6
Servicio de la deuda / ingreso, plazos originales de 48, 36 y 24 meses en cartera sin crecimiento (%) 20,7; 25,6; 35,1

Nota: el ingreso de 2026 supone un crecimiento igual al del PIB nominal proyectado para 2026 (7,9%; Cuadro 8 del Anexo). El servicio de la deuda aplica una cuota constante con la tasa de consumo bancaria de julio de 2026, 20% para cooperativas y 9,6% a 240 meses para vivienda. Con plazos residuales, la cuota se calcula sobre el saldo vigente; con plazos originales, se ajusta por la fracción media del principal que queda pendiente en una cartera con préstamos de todas las antigüedades, sin crecimiento o con el crecimiento anual observado de cada cartera. No incluye financieras, casas de crédito ni crédito comercial o informal. Fuente: Observatorio Económico FCCAE-UC con datos de BCP (2026a, 2026e) y microdatos de INE (2009–⁠2026).

8.3Calidad de la cartera: las tarjetas encienden la alarma

La morosidad general del sistema bancario no muestra deterioro: 2,72% en julio de 2026, frente a 2,74% un año antes. El problema está en las tarjetas. Su morosidad subió de 4,6% en julio de 2025 a 5,6% en julio de 2026, y el aumento se concentró en las líneas medianas y grandes: la morosidad de las líneas de 5 a 10 millones de guaraníes pasó de 4,6% a 6,3%, y la de las líneas de más de 10 millones de 2,9% a 4,0% (Gráfico 8.2). Las líneas menores a 3 millones y las de 3 a 5 millones, las de mayor morosidad, pasaron de 7,0% a 7,8% y de 7,1% a 7,4%, respectivamente. La tasa media de las tarjetas subió de 16,45% a 19,07%.

Gráfico 8.2Morosidad de las tarjetas de crédito por tramo de línea, julio de 2025 a julio de 2026

Nota: sistema bancario. Tramos de línea de crédito en guaraníes. Las líneas unen meses con informe disponible, que no son consecutivos. Fuente: BCP (2025a, 2026e); cálculos del Observatorio Económico FCCAE-UC.

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El IEF de mayo de 2026 confirma la tendencia con una medición más amplia (Cuadro 8.3): la morosidad del crédito a los hogares bajó de 5,1% en septiembre de 2024 a 4,6% en septiembre de 2025, pero volvió a subir a 4,8% en marzo de 2026; en el crédito de consumo pasó de 4,9% a 5,2%, mientras en vivienda bajó de 3,4% a 3,2%. La morosidad ampliada del sistema, que suma a la vencida las carteras renovadas, refinanciadas y reestructuradas, bajó de 6,0% a 5,6%, y las previsiones cubren 117,5% de la cartera vencida. El FMI registra una morosidad de 5,1% en los préstamos de consumo en mayo de 2026.

Cuadro 8.3Endeudamiento de hogares y empresas según los Informes de Estabilidad Financiera
Indicador sep‑24 mar‑25 sep‑25 mar‑26
Hogares: morosidad (%) 5,1 4,7 4,6 4,8
Hogares: crecimiento del crédito (%) — — 22,2 24,7
Hogares: participación del consumo (%) — — 79,3 78,6
Hogares: morosidad del consumo (%) — — 4,9 5,2
Hogares: morosidad de la vivienda (%) — — 3,4 3,2
Hogares: morosidad de tarjetas (%) — — 4,6 4,8
Empresas: morosidad (%) 1,3 — 1,2 —
Empresas: crecimiento del crédito (%) — — 16,3 16,4
Sistema: morosidad ampliada (%) — — 6,0 5,6

Nota: «⁠—⁠» indica que el dato no se publica en los informes consultados con esa desagregación. Las tasas de crecimiento del crédito del IEF no son directamente comparables con las del Cuadro 24a del Anexo Estadístico, que valora la moneda extranjera al tipo de cambio de cada mes. A marzo de 2026, la solvencia del sistema era de 17,8% y la rentabilidad sobre el patrimonio de 19,8%. Fuente: BCP (2025b, 2026g).

8.4La percepción de los hogares

El ICC del BCP cayó a 39,7 puntos en agosto de 2026, frente a 50,7 un año antes y un promedio de 52,7 entre 2018 y 2025 (Gráfico 8.3). Por debajo de 50 domina el pesimismo. El índice cayó bruscamente en abril de 2026 y tocó 38,2 en mayo; desde mediados de 2020 no había bajado de 42,6, y el mínimo de la serie desde 2018 es de 37,8, en abril de 2020. En julio se había recuperado a 43,0 y en agosto volvió a caer. La proporción de hogares que dice poder ahorrar bajó de 22,5% a 11%: alrededor de uno de cada nueve. Con una inflación de 1,5% y un crecimiento del PIB de 5,7% en el semestre, la caída de la confianza es un dato llamativo. La caída coincide con el salto de los combustibles —⁠el componente del IPC subió 9,8% en marzo y 12,1% en abril⁠— y con el freno de la actividad de abril; el peso de las cuotas y la menor remesa en guaraníes pueden reforzarla en los hogares más expuestos, pero no explican un cambio de alcance nacional.

Gráfico 8.3Índice de Confianza del Consumidor y porcentaje de hogares que puede ahorrar, enero de 2018 a agosto de 2026

Nota: índice de 0 a 100; por debajo de 50 predominan las respuestas pesimistas. Julio y agosto de 2026 según las difusiones del BCP. Fuente: BCP (2026f).

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8.5Las empresas

En las empresas, la morosidad es baja, aunque los datos publicados no permiten medir su apalancamiento. Según el IEF, el crédito a las empresas creció 16,3% interanual en septiembre de 2025 y 16,4% en marzo de 2026, con una morosidad de 1,2%. Alrededor de 95% del crédito en moneda extranjera se otorga a deudores que generan ingresos en esa moneda, lo que limita el riesgo cambiario directo; la apreciación del guaraní, en cambio, reduce los márgenes de los exportadores cuyos costos están en guaraníes. El fondeo externo de los bancos sumaba US$ 3.273 millones en septiembre de 2025.

La Encuesta de Situación General del Crédito que el BCP realiza entre las entidades financieras muestra un cambio de tono en el primer trimestre de 2026 (Cuadro 8.4). El índice de confianza general bajó de 73,2 a 64,8 puntos. La construcción cayó a 47,7, por debajo de 50 por primera vez en el período analizado, y 32% de las entidades informó que el crédito a ese sector disminuyó en el trimestre. La industria bajó de 71,6 a 59,1. Las entidades no endurecieron sus requisitos —⁠más de 90% los mantuvo sin cambios⁠—⁠, pero perciben menos demanda sana en los sectores ligados a la inversión. Para los proveedores del Estado, los atrasos de pago acumulados entre 2023 y 2025 fueron una fuente de estrés que su regularización en 2026 comienza a aliviar.

Cuadro 8.4Encuesta de Situación General del Crédito: índice de confianza por sector
Sector 4T‑24 1T‑25 2T‑25 3T‑25 4T‑25 1T‑26
General 69,8 67,0 65,6 70,9 73,2 64,8
Agricultura 70,7 65,2 62,0 69,3 71,6 68,2
Ganadería 67,4 60,9 57,6 67,0 68,2 60,2
Industria 66,3 69,6 68,5 69,3 71,6 59,1
Comercio 78,3 80,4 77,2 79,5 77,3 72,7
Construcción 62,0 58,2 61,1 59,1 62,5 47,7
Vivienda 71,7 59,8 64,1 69,3 75,0 65,9
Consumo 75,0 75,0 68,5 80,7 78,4 73,9
Pequeñas empresas 67,4 69,6 67,4 72,7 80,7 70,5

Nota: índice de 0 a 100 construido con las respuestas de las entidades financieras sobre la situación actual y las expectativas del crédito a cada sector; por encima de 50 predominan las respuestas favorables. Fuente: BCP (2026d).

8.6Diagnóstico: vulnerabilidad creciente, no sobreendeudamiento generalizado

Los datos no permiten afirmar un sobreendeudamiento generalizado de los hogares, pero tampoco descartarlo: la carga promedio estimada, de 19% a 24% del ingreso captado por la encuesta en el supuesto central (13% a 17% si se corrige la subcaptación del ingreso), es compatible con cargas altas entre los deudores, que son 2,2 millones de personas, más de un tercio de la población (FMI, 2026b). Descartan, por ahora, un problema sistémico la baja morosidad general del sistema y la solidez de los bancos. Cuatro señales indican que la vulnerabilidad aumenta. Primero, el crédito al consumo crece a más del doble del ritmo del ingreso. Segundo, la morosidad de las tarjetas subió un punto en doce meses y el aumento alcanzó a las líneas de mayor monto. Tercero, la confianza del consumidor está en niveles que no se veían desde la pandemia y solo uno de cada nueve hogares puede ahorrar. Cuarto, los hogares receptores de remesas —⁠5,0% del total⁠— perdieron cerca de una cuarta parte de ese ingreso en guaraníes entre enero y mayo (capítulo 9). El Recuadro 8.1 resume la posición del FMI y de las autoridades.

RECUADRO 8.1. LA RECOMENDACIÓN DEL FMI Y LA POSICIÓN DE LAS AUTORIDADES

El Artículo IV (Informe de País N.º 26/235) señala que la rápida expansión del crédito al consumo, impulsada sobre todo por las tarjetas, exige un seguimiento cercano y disposición a actuar si se relajan los criterios de otorgamiento. Recomienda herramientas macroprudenciales dirigidas a los deudores, como límites a la relación entre el servicio de la deuda y el ingreso, y anuncia para 2027 una evaluación en el marco del Programa de Evaluación del Sector Financiero (FSAP, por su sigla en inglés).

Las autoridades coincidieron en mantenerse vigilantes, pero atribuyen el crecimiento del crédito a la inclusión financiera, a la actividad y al mercado laboral; señalaron que la morosidad general es baja y estable, y dieron la bienvenida al asesoramiento sobre herramientas macroprudenciales.

Fuente: FMI (2026b), párrafos 25, 26 y 29.

Para un diagnóstico completo, el Observatorio propone que el BCP difunda la distribución de la carga financiera de los deudores a partir de la central de riesgos, que las estadísticas de endeudamiento integren a las cooperativas, las financieras no bancarias y las casas de crédito, y que el ICC pregunte qué parte del ingreso se destina a pagar deudas.